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DESDE MI BALCÓN NATALINO: LAGO BINACIONAL

Escribe: Ramón Arriagada

  

  Cuando a uno le pica el bichito de  estudiar,  más en profundidad, la historia de las relaciones entre  Chile y Argentina,  irremediablemente cae en  el anecdotario de los conflictos limítrofes. El remarcar los errores de nuestros defensores y lo  mucho que se perdió por su dejación,  ineptitud y confusión, no puede ser indicio de una mentalidad  guerrerista y  revanchista.

  Confieso haberme sentido defraudado cuando nuestro Premio Nacional de Historia,   Mateo Martinic,  el día domingo con sus declaraciones sobre el fenómeno del ahora llamado “Lago Binacional del Dickson”, tiró el mantel y cerró la compuerta del caudal de informaciones  que parecían venirse sobre el tema.  Todos  sabemos de sus méritos en el tema binacional.  Ello lo hacía el gran moderador. Pero  su cerrada de cortina fue tan  rápida,  que ni siquiera supimos de la opinión de los gobernantes sobre el tema.

 

 Me preocupa el futuro del “Dickson Binacional”. Históricamente siempre que nos hemos metido en asuntos de lagos y lagunas con nuestros vecinos justicialistas, siempre nos han ganado el resto o la totalidad  de lo disputado.

 

Chile nunca tuvo personajes como  Perito Moreno.  Designado para acompañar en 1902  a la comisión de árbitros ingleses que dirigía mister Holdich,   como un moderno “pitbull” , estaba atento a todos sus movimientos.  Su pericia la demostraba  en materias de  división de aguas, buscando riachuelos y cauces de pequeños ríos que dieran al Atlántico, para justificar  que las cuencas de importantes lagos pertenecían a Argentina.  Pasó a la historia como “el torcedor de ríos”, bautizado por los geógrafos chilenos que lejos de emularlo, se burlaban de su astucia.

 

El lago Lacar, junto al cual hoy se erige la hermosa ciudad argentina San Martín de los Andes,  va con sus aguas hasta el Lago Pirihueico para formar la cuenca lacustre que con sus aguas  llega  al Pacifico.  Debiera haber formado parte de nuestro territorio.  Pero en 1898,  estábamos aun preocupados de los vecinos del norte,  y de las avanzadas  de gendarmes argentinos hacia el Cerro Palique en  Ultima Esperanza, con afanes expansionistas.   Ese es el año de fundación de la  ciudad turística argentina.

 

 

 

 

 

En 1902 en  el Valle del Puelo, el astuto Perito Moreno, preparó a los  poco informados  colonos  galeses,  para cuando llegara  mister  Holdich y preguntara sobre cual era  su nacionalidad  de adopción, ellos respondieran ¡ Argentinos!.  Chile  perdió el Lago Puelo, mientras los diplomáticos  chilenos seguían  hablando de Moreno como si fuera  Pedro Urdemales.  En la sucesión de  ineptitudes, lo de  Laguna del Desierto es reciente y tan cercano a nosotros, que mejor no seguir mirando las piedras después de tanto tropiezo.