An error occured during parsing XML data. Please try again.

Contador

mod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_counter
mod_vvisit_counterHoy794
mod_vvisit_counterAyer657
mod_vvisit_counterSemanal4300
mod_vvisit_counterMensual16045
mod_vvisit_counterTodos2103307

DESDE MI BALCON NATALINO:LA MISERIA DE LA EDUCACION

Escrito por :  Ramón Arriagada

 Antes  que el  lucro se enquistara en la educación.  En tiempos  que la sociedad era más solidaria y los empresarios más posesionados en su responsabilidad como tales,  es decir, no aventuraban en cuestiones  tan complejas como la previsión,  salud y la educación.  Las Universidades se merecían llamar “Alma Matter” y sus comunidades  participaban en claustros, donde había largas y fundadas discusiones, sobre cuestiones tan trascendentes como  la  Misión de la Universidad.

 Los remedos de casas de estudios superiores, cuya base de sustentación es el lucro,  seguirán cayendo.  El renunciado Rector de la Universidad del Mar,  al ser consultado el por qué  su institución  hizo crisis, respondió en forma reveladora, que “el detonante fue el  movimiento estudiantil del año pasado contra el lucro, la gente dejó de pagar”.  Bien por la rebeldía de  nuestros jóvenes, que con sus manifestaciones, socavaron  un sistema corrupto que no soporta el juicio de la historia.

 

Leer los detalles de cómo se  ha estado dando el negocio de la educación superior en Chile,  llama a reflexión. A fin de cuentas es un atentado a la moral  del país. Aplicar los mismos vericuetos y patrañas, recomendados por corruptos ingenieros comerciales y abogados,  para otros negocios;  no habiendo la mínima consideración, que en los recintos que se administran, hay jóvenes buscando sanamente  mejores horizontes,  es una canallada.

 

Qué lejanos están los días de la génesis de la Universidad Técnica del  Estado de Punta Arenas y de la mayoría de las universidades regionales de los años 60 del siglo pasado.   Eran las comunidades organizadas - con sus autoridades y parlamentarios - que daban forma a sus aspiraciones de tener educación superior en sus ciudades. Así  nació la que es hoy la Universidad de Magallanes. Por eso seguirá siendo tan nuestra.

 

La llegada de las sedes regionales de la Universidad del Mar obedecía a caprichos de financistas locales. Evidente, sin ningún afán altruista, si no de lucro.  Un diario capitalino cuenta que… “el 2004 sale a la luz “Valparenas S.A”, integrada por Raúl Baeza, Héctor Zuñiga, Jorge Aspée

(quien hacía de socio local) … La firma es propietaria de la sede Punta Arenas”.  No por sus méritos académicos, fue designado como rector el mismísimo Jorge Aspeé, quien seguramente,  conoció la parte oscura del negocio, vendió sus derechos en  la sociedad y se viró hacia mejores inversiones.