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DESDE MI BALCÓN NATALINO: “CALAFATE Y LA MEMORIA DE LOS SIN NOMBRES”

 

Escribe: Ramón Arriagada

En el último Congreso de Historia de Magallanes, realizado con motivo de los 100 años de fundación de Puerto Natales, tuve la oportunidad de conocer a Osvaldo Mondelo; escritor argentino, que se identifica como investigador histórico fotográfico. Su lugar de residencia permanente es Calafate, desde cuya memoria colectiva, ha extraído lo más relevante para publicar un libro hermoso, el cual ha titulado como “Cazadores de imágenes” (2008). Se adscribe a la tendencia de estudiosos, dedicados a hacer “historia desde abajo”, en este territorio patagónico que va reconociendo un pasado y destino común.

Entusiasmado por el encuentro de historiadores magallánicos, Osvaldo Mondelo se atreve a organizar a las orillas del lago Argentino este fin de semana, el Primer Encuentro de Investigadores; contará con la presencia y como invitado especial de Osvaldo Bayer. El guión del film “La Patagonia rebelde”, está basado en un libro del mismo nombre y es autoría de Bayer.

 

Los méritos del prestigioso invitado, fuera de su larga lista de libros, es el haber desenterrado para la historia de estos territorios, los sucesos que envolvieron las huelgas de los peones de las estancias argentinas del Chubut y Santa Cruz en el año 1921. Antes de la maciza obra de Bayer, los hechos carecían de la precisión y sus referencias formaban parte de un mito patagónico.

Tal fue la huella dejada por esta tragedia, de la envergadura de un genocidio, que la historiografía tradicional no la consideró. El mutismo colectivo, no pudo contra el viento patagónico que implacable fue dejando al descubierto los cráneos que acusadoramente emergían de las fosas comunes, dejadas por el “glorioso” ejército argentino a cargo del coronel Héctor Benigno Varela en diciembre de 1921.

El dedo acusador de la Historia, va dirigido también inexorablemente, a nuestros soldados que enviados a vigilar la frontera en la provincia de Ultima Esperanza, para detener a “apátridas anarquistas”, entregaron compatriotas nuestros a los sedientos fusileros argentinos. La Cancillería chilena en 1921, pidió dar el máximo de facilidades a las tropas de Varela para operar en territorio nacional, persiguiendo a pobres peones chilenos que buscaban en su país protección.

Participaré junto a Mondelo y Osvaldo Bayer en la mesa redonda del encuentro que lleva por título “Libertarios: la memoria de los sin nombres”. Siempre hay la posibilidad de revisar la historia, y pedir en nombre de las generaciones actuales el debido perdón, concientes que el olvido es imposible.