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DESDE MI BALCON NATALINO:PUERTO NATALES PALEONTOLÓGICO

Escribe: Ramón Arriagada

Luego de escuchar la charla del paleontólogo Enrique Bostelman sobre sus hallazgos en la Cordillera Baguales,  no tengo dudas que Puerto Natales podría ser en el futuro,  sede de uno de los más importantes museos de  paleontología en Chile. La charla del científico  fue una iniciativa del Hotel Remota.  Plausible actividad de difusión de un establecimiento hotelero, al buscar el nexo entre turismo y  patrimonio cultural.

Para muchos la Cordillera Baguales,  no pasa de ser un accidente geográfico al norte de la Cordillera Paine. Vista desde lejos, la asociamos con un ambiente propicio para filmar una película del Oeste, con apaches mescaleros como en la Sierra de Chiricahua,  peleando contra el General Crook.

Su  propagandista por muchos años, fue el ya desaparecido ganadero del sector “ Chicho” Vidal;  su mayor orgullo era  transportar en sus caballos a quienes  se aventuraban por el lugar.  Ingresar en los valles de la Sierra Baguales, teniendo como telón de fondo las formaciones basálticas de los cerros  “Obelisco” y “Pilar” es  comprobar la existencia del silencio absoluto.  Imponente es la cumbre “Torreón Ciudadela”, entre pasillos amurallados con misteriosas formas geológicas,  tapizados con abundantes  bancos de fósiles.

En Baguales, asegura,  Bostelman , hace 15 millones de años, había bosques mediterráneos , como los de la la zona central de Chile. El clima marítimo del lugar era de agradables 20 grados. El mar del lugar era rico en especies,  los asistentes a la charla tuvieron acceso a sus fósiles.  Una hermosa jaiba fosilizada con sus poderosas pinzas fue la estrella de la muestra.  En investigador no pierde las esperanzas de encontrar los restos de un “Fororhacos” un  bicho con rasgos de  feroz depredador, abundante en el lugar en el período mioceno y parecido a un avestruz. El explorador Ameghino ya lo encontró en 1887 en el lado argentino.

Fuímos conocidos por ser  los territorios del Milodón. En las cuevas anexas al monumento actual,  siguen los hallazgos. El paleobiólogo, Marcelo Leppe, el año 2003, nos maravilló con la noticia de la existencia  de una muralla  repleta de ictosaurios fosilizados en el Paine; se encontraron cuarenta ejemplares y de tres especies distintas. En reserva está  la riqueza paleontológica del Cerro Dorotea. En los círculos cercanos a la actividad científica, se comenta, que no estaría lejano el día  del anuncio de vestigios de dinosaurios en  Ultima Esperanza.

Los científicos nos están abriendo los ojos a una nueva riqueza. No dejemos que por ignorancia o pereza, nuevamente nuestros recursos paleontológicos sean para los mercaderes.