An error occured during parsing XML data. Please try again.

Contador

mod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_countermod_vvisit_counter
mod_vvisit_counterHoy804
mod_vvisit_counterAyer657
mod_vvisit_counterSemanal4310
mod_vvisit_counterMensual16055
mod_vvisit_counterTodos2103317

DESDE MI BALCON NATALINO: LOS VIUDOS DE LA CONCERTACION

Escribe: Ramón Arriagada

 

El anuncio de Mario Margoni y Tolentino Soto, dos de nuestros emblemáticos  ex Alcaldes,  que su programa de opinión no iba más,   porque el propietario de la  Radio no le interesaba  conservarlo en su  parrilla programática, se produjo ese mismo día.   Coincidió  con el anuncio de compra del Canal 13 de televisión  por el grupo económico dirigido por Andrónico Lucksic. 

 

 

 

Es extraño que dos experimentados políticos como lo son Mario Margoni y Tolentino Soto,  aún no asuman  y constaten  que ya no están en el poder.  Alguien, a personas como ellos  los ha llamado “ Los Viudos de la Concertación”.  Son  aquellos que pertenecieron a la coalición gobernante por veinte años;  cuidaron con desvelo un modelo económico que no les pertenecía;  administraron  una democracia  con muchas ataduras. En resumen, estaban en la cumbre de un poder presidencialista, como el chileno, de donde no les era posible percibir a un país con  muchas imperfecciones en cuanto a expresión de ideas.

 

Está dicho que no puede haber libertad de prensa  y opinión en un país, donde los ciudadanos en  su sobrevivencia diaria dependen de un  Estado  fuertemente centralizado, en una democracia incapaz de generar las instancias consultivas intermedias.  Ese mismo ente, llamado Estado,   que financieramente maneja muchas platas  para pagar avisaje en los órganos de  difusión. Y que en manos de la Concertación fue incapaz de  hacer crecer medios alternativos de información

 

Chile y su democracia.  Donde la opinión de los ciudadanos está manejada por dos grandes cadenas de periódicos (El Mercurio y  La  Tercera);  canales televisivos de propiedad  de financistas ilustrados,  como los Lucksic y otros,  deseosos de transmitir sus valores  hacia el bajo pueblo y lo sectores medios emergentes.

 

Me duele profundamente los  botes de muchos concertacionistas en este aterrizaje, no considerado en su plan  de vuelo. Al menos,   Mario Margoni y Tolentino Soto, ambos demócratas y cristianos, después de haber estado en el poder, podrán  constatar que es preferible contarse entre los perseguidos que entre los perseguidores. 

 

Mario y Tolentino, el pueblo que ustedes quisieron despabilar, sigue dormido, atontado  con mensajes sin contenidos.  No saldrán a la calle  esgrimiendo  pancartas con mensajes como :  “Está Prohido Prohibir”, “Abajo la dictadura del centralismo”,  “¡Si nos cortan la lengua, escupiremos sangre!” y otras que podrían haber aparecido en el fragor de la lucha callejera.