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DESDE MI BALCON NATALINO: GUERRA DE TRINCHERAS

Escribe : Ramón Arriagada

 

En esto de la destitución de las autoridades con responsabilidad política y de confianza del  bloque gobernante,  las personas  han ido adquiriendo una actitud de mutismo ciudadano.  Ello, porque los intendentes y gobernadores, han perdido credibilidad y ascendiente en las decisiones colectivas. En las regiones,  se los ve como  representantes del poder colonial, impuestos desde la metrópolis.  Están sujetos a las simpatías logradas en el ambiente de los cortesanos  que rodean al gobernante.

 

Por tanto, la partida de Arturo Storaker de su cargo de Intendente, más allá de un hecho anecdótico, sólo ha llamado la atención de los medios informativos, que llenan  espacios elucubrando  sobre las razones del alejamiento y quién será el sucesor.   Lo que ha quedado claro,  no fue un parto normal,  concensuado y espontáneo.  Quien aplicó el “fórceps”, lo hizo motivado por razones poderosas; a medida que se van decantando las aguas, no es precisamente el barro, que  dice haber sacado  la empresa “Rayén” la que embadurnó al larguirucho político UDI.

 

 No es necesario ser analista político, para percatarse de cual es el  conflicto que está dificultando la capacidad de gobernar a la Alianza en Magallanes. Son las fuertes controversias en el manejo de la Zona Franca.  En el interior del recinto amurallado, hay una guerra de trincheras con fuego cruzado,  donde Storaker no quiso ingresar llevando la bandera  blanca  para lograr  la rendición y retiro del “invasor”, como podría ser el grupo Fisher  y sus Rentas Inmobiliarias.

 

No es una guerra entre capital y trabajo o entre explotados y explotadores. Son agentes de una misma cultura;   ambos creen  en el libre mercado,  que todo lo regula.  Palabras sacan palabras,  los detentores del poder, los que ahora tienen el sartén por el mango, los de Fisher, acusan a los usuarios del bando contrario de haber sacado jugosos réditos de la administración del recinto franco y todas sus empresas relacionadas, entre ellas la poderosa  inmobiliaria Otway.  ¡No lloréis como mujeres lo que no habéis sabido defender como hombres!

 

El bando que quiere expulsarlos, aparece con una frase para el mármol,  que grafica lo serio y radical de la divergencia… “Cuando Parenazon administró la  Zona Franca de Punta Arenas, el objetivo del contrato fue incentivar el comercio y la actividad industrial en la Región, no aumentar las  arcas del  Estado, como  ocurre en la actualidad”

 

Si usted tiene la solución del conflicto, ya es hora,  se agregue a la concurrida cola  de posibles intendentes.